dijous, 23 de juliol de 2009

Dos elements de la poètica d'Amikhai

Rellegint, rellegint, rellegint a Yehuda Amikhai em retrobo amb un element de la seva poètica sobre el qual pensava visitant l'entrada del 27 de setembre de 2006 al bloc del poeta Josep Gerona (Josep Germà): la reiteració en la no persistència del paissatge: "La casa medio destruida/ se parece a la casa aún sin terminar". "De la casa que destruí, ni siquiera los pedazos eran míos". "Vivir es construir un barco y un puerto/ a la vez y finalizar el puerto/ cuando el barco se ha hundido ya hace tiempo"

"La ciudad donde nací fue destruida por los cañones.
El barco al que subí fue hundido después, en la guerra.

El granero de Hamadia donde amé fue quemado.

El quiosco de En Gedi fue bombardeado por los enemigos,

El puente de Ismailiya que crucé

En una y otra dirección en mis tardes de amor

fué hecho añicos.


Mi vida se ha ido borrando tras de mí según un mapa exacto.

¿Cuanto tiempo resistirán los recuerdos?

La niña de mi niñez fue asesinada y mi padre está muerto."



I també un altre, la imatge que el poeta dóna de si mateix al llarg de tota la seva obra poètica. Durant tota la seva vida, durant tota la seva poètica, Amikhai es descriu a si mateix com algú que viu però de fet ha mort:

"Tengo muertos enterrados en el aire
tengo una madre sin hijo aunque yo estoy con vida."


O bé

"Caí en la batalla de Ashdod

(...)


Y desde entonces mi padre ha muerto de tanto dolor y pena

Y desde entonces mis hermanas se han casado
Y han puesto mi nombre a sus hijos

Y desde entonces mi casa es mi tumba, y mi tumba mi casa.

Porque caí en la pálida arena

de Ashdod."



***

Els poemes són de Yehuda Amikhai i les traduccions de Raquel García Lozano.