dijous, 23 de gener de 2014

Hiciste trampa, metiste un walking bass, recuerdas?

para  H.M.R 

Sólo que hace días que recibí tu carta y el CD con la maravilla de John Williams tocando las Suites de Bach.

Me hicieron pensar tanto en ti, y en aquel día que tocabas con las manos congeladas hace ya tantos años.

Y también me hicieron recordar el último recital que te escuché, tocando con una inmensa dignidad en aquel sitio lleno de ruido. Como las grabaciones de los titanes del Jazz, pensé, como las grabaciones de Stan Getz y Chet Baker o del trío de Bill Evans, o como tantas otras... esa arquitectura efímera del Jazz sobrepuesta a las voces risueñas,  las conversaciones banales de los noctámbulos.

Ese persistir, esa solemenidad, esa nada que lo llena todo.

- o -

I ara, si se'm permet recupero un vell poema, ja transcrit al catàleg...




DECIDE ESCRIBIRLE UNA CARTA

Bach en la habitación
y ni siquiera su luz la esclarece:
    todo se agota
    detrás de los párpados.
   
Suena ahora la Bourrée de la suite en mi menor para laúd
y te veo tocándola ante unos críos.
Hiciste trampa, ¿recuerdas?
metiste un walking bass
porque tenías los dedos congelados.

Hoy he guardado un recorte del diario
en el Tao te king que me regalaste
hace tantos años.

Seguiría contándote cosas,
artificios y equívocos,
en definitiva todo lo que precede a esto:

Cuídate, cuidémonos;
no te olvides de caminar
muy pegado a los muros;
y pon dos leones a la entrada de este año que empieza,
como en los restaurantes chinos baratos.

Dos leones
que te guarden de la cólera de los dragones.

Pon dos leones,
anda, ¿qué te cuesta?


V.M.
Lobishome
Inèdit, 2009.