dilluns, 14 de febrer de 2011

¿Acaso no quiero a mis hijos tanto como a las hojas caídas?. W.C. Williams.

És així de contradictori, però tantes vegades així és: un és rebut a abraçades però sembla que l'aflicció et posa la traveta.

Sempre m'ha agradat aquest poema bell i descarnat de William Carlos Williams.

ESPERANDO

Cuando estoy solo soy feliz.
El aire es fresco. Un cielo
moteado y salpicado y herido
de color. Los falos encarnados
de las hojas del sasafrás
cuelgan ante mí en cúmulos
aglomerados en las grávidas ramas.
Pero cuando llego hasta la puerta de mi casa
y me dan la bienvenida mis hijos
a chillidos felices
se me cae el alma a los pies.
Me desmorono.


¿Acaso no quiero a mis hijos tanto
como a las hojas caídas?

¿O es que tiene uno que volverse imbécil
para llegar a viejo?
Parece como si la aflicción
me hubiera puesto la zancadilla.

¡Veamos, veamos!
¿Qué es lo que había pensado
decirle a ella
cuando me ocurriera
lo que me acaba de ocurrir?

W.C. Williams.
(Traducció de J.M. López Merino amb un lleuger canvi meu).


Del llibre "Sour Grapes (1921)"
W.C. Williams, recollit a
"Antologia bilingüe".
Selecció i traducció de J.M. López Merino.
Alianza Editorial, Madrid, 2009