diumenge, 6 de gener de 2008

La luz y la infancia (sobre un poema de Billy Collins)


Billy Collins se ha convertido en un poeta muy conocido. Espero que también leído. Navegando por su "Navegando a solas por la habitación, DVD Ediciones, Barcelona 2007), he ido seleccionando alguno de sus poemas por si algún día cuadra leerlo a mis alumnos.

Pero hoy os quiero dejar aquí unos versos (de un poema de entre los que no he seleccionado) que me ha conmovido, por su simplicidad, la verdad que irradian y su belleza. Se trata de los últimos versos del poema “On turning ten/Al cumplir diez” :

(...) It seems only yesterday I used to believe
there was nothing under my skin but light.
If you cut me I would shine.
But now when I fall upon the sidewalks of life,
I skin my knees. I bleed.

(...) Parece que fue ayer cuando creía
que debajo de mi piel sólo había luz
que, si me cortabas, fulgía.
Pero ahora, cuando me caigo en las aceras de la vida,
me pelo las rodillas. Y sangro.

Billy Collins (traducido por Eduardo Moga)
Navegando a solas por la habitación
DVD Ediciones, Barcelona 2007.



És una constante, una pareja indisociable: la infancia perdida y la luz... como no pensar en los versos de Machado “Estos días azules y este sol de la infancia”. la infancia y la luz, el sol de la infancia, la luz (propia) de la infancia.

Dejadme estropear un poco el post:


TROPISMO


Retroceder hasta el punto en el que,
o mas atrás incluso,

cuando la luz de los veranos

saciaba un tiempo infinito.

y aún tu,

por las brechas de la memoria:

un niño que juega en los descampados.

y todo es diáfano,
solo contiene luz.
Variación

Un mar de tiempo
abrasado por el sol,

los veranos de la infancia.



Retroceder antes del punto en el que,

hasta allí, para extraer la luz con la que iluminar

los pasos de hoy.


V.M. (El hombre que mira perplejo)

Y todo esto me recuerda a otra nostalgia, otra luz. Un sueño de una de éstas noches: te levantas de la cama y no recuerdas nada del sueño, pero aún sigues masticando las palabras “cuando pienso en los ángeles tengo ganas de llorar”. Y te impregna una nostalgia pura que se irá diluyendo mientras el día transcurre, sucumbiendo a la tercera ley de la termodinámica.

Buenas noches, dulces sueños.