dimarts, 16 d’octubre de 2007

La Antártida (II)

Se levanta de la cama y escribe

He soñado hoy con un mapa de la Antártida
y ahora tengo la necesidad de salir a comprarlo.

Cuando era un crío
me estiraba en el suelo y dejaba que los árboles
dibujaran contra el cielo la cartografía
de una tierra colonizada por las aguas.

Mi flota descendía por afluentes, reposaba en lagos
y finalmente se abría paso hacia el límite del follaje,
que era el mar.

Algunos de mis barcos se dedicaban al cabotaje
y otros se adentraban en el mar/cielo,
hasta nuevas tierras
(el follaje de otros árboles).

Se bautizaban bahías,
se fundaban colonias,
se establecían rutas,
bajo las órdenes del que había de ser un hombre
incapaz de coger un tren sin angustiarse.

Mi madre, me contó que Amundsen
fue el primer explorador que llegó al Polo Sur,
pero no me contó la mejor parte de la historia.
Tuve que esperar para imaginar la cara de lo hombres de Scott
al descubrir el su rastro,
el horror de la noche final,

la impotencia de los que les esperaban.
Cuando se pone fin a la esperanza?


He soñado hoy con un mapa de la Antártida,
pero la Antártida es esto,
el silencio, final,
una vastísima implosión.



POST DATA

Y también es blanco
el semen que calienta
la mano y el vientre
del hombre solo.


***

Los poemas aparecieron el la Plaquette Núm. Sense de Papers de Versàlia. Hivern de 2007.

Estos poemas forman parte del poemario "Lobishome".